Al final no pude resistir la tentación, y este sábado descargue la imagen de disco de la versión para 64 bits de Ubuntu Hardy y reinstale el sistema operativo. Nunca me ha gustado la actualización automática porqué siempre hay riesgo de que algo deje de funcionar, quedan archivos residuales del sistema y se tarda mucho tiempo en descargar todos los archivos necesarios.
Después de ya casi dos años de utilizar Ubuntu, he aprendido a ir haciendo estas actualizaciones lo más indoloras posibles. La carpeta home esta en una partición separada, así que toda la configuración básica de mi usuario y mis archivos se mantienen intactos. Esta vez también me anime a dejar la carpeta opt, en la que se instalan programas que no son parte del sistema, en una partición separada, sobre todo porque ahí es donde mantengo mi servidor LAMPP de pruebas.
Como también quería probar el nuevo instalador desde windows, hice una instalación de prueba desde mi partición con XP (la uso para jugar U_U) para poder comprobar que todo el hardware funcionara correctamente. Lo que más me interesaba comprobar era el soporte para el sonido 5.1 y la aceleración 3D de escritorio. Ambas funcionaron muy bien, a excepción de un pequeño problema con los controladores de mi tarjeta Nvidia que bajaron la resolución de mi monitor, pero luego de instalar el paquete “nvidia-settings” pude reconfigurarlo fácilmente.
Creo que la parte más difícil siempre es recordar cuales son los programas adicionales que necesito instalar. Aunque Ubuntu trae todo lo necesario para casi cualquier tarea por defecto tengo ciertas aplicaciones que son mis favoritas, afortunadamente la mayoría de veces solo necesito un par de clicks y esperar un momento para que esas aplicaciones regresen a mi sistema.
Por el momento estoy bastante satisfecho con la nueva versión, la incorporación del nuevo sistema de sonido mejoró el rendimiento del sonido 5.1, que también fue mucho más fácil de activar que en la versión anterior. Ahora pasaré otros seis meses en paz, hasta que lancen la siguiente versión y nuevamente no pueda vencer la tentación de actualizar.
Si tuvieras que elegir entre sacrificar tu sangre, sudor y alma para que otra persona que no hace absolutamente nada saque ganancia de tu trabajo, o conseguir a tu propia legión de esclavos que llenen tus bolsillos de dinero sin que tu muevas un dedo ¿Que preferirías?
Si, se que es una pregunta tonta. Pero a pesar de que la respuesta es casi en todos los casos la misma (hay algunas raras excepciones allá afuera), es mucho más común estar del lado esclavizado de la moneda. Razones hay muchas, pero hay que aceptarlo, la gran mayoría simplemente son excusas. Con sólo algo de esfuerzo y trabajo duro cualquiera debería poder tener éxito con su empresa, o por lo menos eso es lo que quisiéramos creer.
Hay muchos otros factores que influyen en el resultado, pero quizás de todos ellos el que más destaca incluso por encima del esfuerzo y la dedicación es la inteligencia. No importa que tanto te esfuerces si estás tratando de vender barcos en el desierto, desde antes de empezar a venderlos ya habías fallado en la vida.
Cuando quieres independizarte, muchas veces tu vida se convierte en una hoja en blanco y un pincel. Tienes la libertad de cambiar lo que no te gusta, buscar alternativas, aprender cosas nuevas y utilizar sables de luz en las peleas por el liderazgo del equipo. Al final del día has creado una obra de arte, le has dado forma a tu nueva vida.
Luego empiezas a darte cuenta que tu nueva creación no tiene piernas y no puede caminar, tiene una cola que no necesita y nunca sale del nido oscuro en el que nació. Poco a poco empieza a morir de hambre (y tú con ella) hasta que finalmente llega el día de su funeral y tu vuelves a usar los grilletes del proletarismo. O talvez nunca te atreviste a quitártelos porque de antemano pensaste que esto sucedería.
Encontrar el punto exacto, la mezcla perfecta de ingenio y profesionalismo que te llevará al éxito, ése es el verdadero reto al iniciar un negocio. No existe ninguna fórmula mágica ni un método comprobado, todas las épocas han sido siempre diferentes. Si te lanzas al vacío sin prepararte terminarás extinguiéndote, si lo piensas demasiado nunca despegarás.
El posicionamiento en buscadores o SEO es una de las artes más oscuras en el mundo de la web. Todo el mundo sabe hacer en dreamweaver o frontpage páginas web, pero solo los verdaderos profesionales sabén cómo colocarla correctamente en los buscadores.
Damas y caballeros, hoy yo me he dado cuenta de que yo no soy un profesional U_U. Mi pobre y limitado conocimiento se limitaba a agregar metatags a la página. Ignoraba por completo las ventajas de un sitemap y no le daba la más mínima importancia al tipo de contenido que se mostraría en el buscador.
Lo bueno es que nunca es tarde para aprender algo nuevo. El posicionamiento es un factor muy importante al momento de ofrecer una página web a un cliente y puede evitar que seas uno más del montón. Es un arma que no se debe desperdiciar.
Este no es el mejor momento para estar escribiendo en el blog, así que seré breve. Estas útlimas semanas traté de hacer todo lo posible para iniciar a trabajar en el primer proyecto de nuestro intento de empresa nuestra empresa, pero las cosas nunca salen como uno quiere.
El avance se ha retrasado por varias razones, ahora hasta siento que vamos hacia atrás. Prefiero no entrar en detalles al respecto, por aquello de herir sensibilidades. Por otro lado, tanto lío ha tenido sus reprecusiones en MoonDragon y me esta constando poner en orden el proyecto de nuevo.
No se si el desánimo que me causo que las cosas no caminaran fue lo que causo que se desorganizara todo, o si el proyecto ya estaba destinado irremediablemente a perder el rumbo. En todo caso, en este momento estoy en etapa de reestructuración, espero que cuando acabe de reestructurar el proyecto quede en mejor estado para el futuro.
Pues eso, no hay mucho más que decir. He decidido poner en línea el sitio, utilizando MoonDragon para manejarlo por supuesto. El diseño y el contenido aún deján mucho que desear, pero creo que estan bien para el comienzo.
Todavía faltan muchas cosas que organizar del proyecto, como la wiki y las blueprints de launchpad. Pero lo bueno es que se va avanzando, un paso a la vez. El sitio todavía es pequeño pero espero que proporcione la información necesaria y cumpla su propósito.
Escribo este post porque hay algunas personas que creen que poner mi propia empresa es algo así como mi pasatiempo. Hay algunas personas que me han recomendado, con muy buena intención, tener siempre un trabajo estable como alternativa, e incluso hay algunas que me dan como argumento, sobre la importancia de mi carrera, que sin un título ninguna empresa importante me va a contratar para un puesto bien pagado.
Pero la realidad es otra, la razón por la que quiero independizarme y tener mi propio negocio es porque no estoy dispuesto a trabajar de empleado, sobre todo si es un empleo de oficina con horario de entrada y de salida. La razón: ya tuve la oportunidad de probar que se siente y no me gusto. Sí, así de simple, porque no me gusto, creo que en esta vida tenemos derecho a intentar luchar por lo que nos gusta y lo que no nos gusta.
Mucha gente me dirá que eso es parte de la vida y que en algún momento necesitare de un empleo. Yo les respondo que esa es la razón por la que necesito tener una empresa propia, y mientras ésta tenga éxito no necesitaré un empleo. Pero la palabra clave aquí es éxito, porque el éxito no crece en los árboles, hay que robarlo de aquellos que han trabajado duro trabajar duro para conseguirlo.
Es por eso que si quiero cumplir mi objetivo de no tener que ser empleado de nadie, tengo que dedicarme completamente a trabajar por el éxito de lo que haga. No tengo tiempo para considerar planes de respaldo en caso de que fallara la empresa, porque el tiempo que utilice en eso podría ser mejor aprovechado evitando que fallara la empresa.
Tal vez muchas personas no tengan el valor suficiente para arriesgarlo todo por lograr sus objetivos, pero yo si estoy dispuesto a hacerlo, y creo que será el factor más decisivo al momento de sobrevivir en el mundo tan competitivo de hoy en día. Se lo que estoy haciendo, y aunque me falte experiencia estoy siempre dispuesto a aprender. Creo que mientras halla determinación, siempre habrá una forma de salir adelante y prefiero morir luchando que vivir de una manera que no me gusta. Así soy yo.