El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

Mis obstáculos

Me he quedado con algunas ideas sueltas que no han logrado concretarse en algo que escribir. Demasiada información, ese sigue siendo mi estado actual.

Hace seis meses quise hacer un análisis de la primera mitad del año, viendo mis resultados y evaluando que tanto éxito había logrado tener. Al final se me escapo de entre las manos. A finales de año, siento que no tengo tanto que decir como para hacer un análisis exhaustivo, pero si hay algo importante que tengo que sacar de mi mente.

Veo que aún no logro todo lo que me propongo, y muchas cosas se quedan solo en el intento. Me he estado preguntando el porqué, y creo que he llegado a una conclusión: yo no me involucro, dejo que las cosas sigan su curso y trato de interferir lo menos posible.

No me involucro ni siquiera conmigo mismo, ni con mis proyectos más importantes o las cosas que me afectan directamente. Solo me gusta dar la dirección, planear la ejecución, dar el primer paso, y que luego todo caiga por su propio peso.

El mundo es demasiado grande, hay demasiadas cosas por aprender, no puedo yo con todo. Esa es una verdad que he aprendido. Pero mi capacidad, el saber hasta donde puedo llegar, es algo que aún no he podido medir, y siento que todavía me he quedado demasiado abajo.

Esta es una idea incompleta, aún falta más por explorar… pero quiero escribirlo… para luego saber en donde continuar.

Leer

Al leer, un poco del conocimiento y la experiencia del autor se trasmite al lector. Aunque sea una historia sencilla, la visión del mundo de la persona que se escribió es transmitida a través de sus palabras.

El mundo es demasiado grande para ser conocido por una sola persona. A través de los demás es que ampliamos nuestro mundo. Hay muchas formas diferentes de relacionarnos con el resto del mundo, pero para mí, leer es una de mis favoritas, para así poder conocer distintas formas de pensar, distintas situaciones, distintas experiencias.

No todas son buenas influencias, hay lecturas que enojan, que deprimen; pero también hay otras que son inspiradoras y enseñan cosas que no podrías haber aprendido de otra manera. Es otra forma de ver el mundo, menos en el exterior y más al interior.

Es mi forma de crecer y aprender.

Limit Break

Conocí este término a través de los juegos de Final Fantasy. Ese momento único en el que eres capaz de realizar cosas increíbles, que normalmente no eres capaz de hacer. Cuando rompes las barreras que te limitan y haces lo imposible.

Llevo un buen rato pensando “debo de superar mis límites”. Quiero hacer mi propio Limit Break y realizar cosas increíbles.

Pero hoy he pensado más allá. Me he dado cuenta que para poder superar tus límites, primero tienes que haberlos alcanzado. Tienes que haber llenado toda tu capacidad para ser capaz de desbordarla. Y de eso se trata cada día, de ir llenando poco a poco nuestras expectativas, de alcanzar poco a poco nuestras metas.

Aunque un Limit Break es algo sorprendente, falta mucho para poder estar a ese nivel. Primero tendré que llegar a un 100% de mi esfuerzo. Y en ese momento, cuando sienta que no pueda ir más allá, entonces tendré que superar mis límites.

Pero también es algo cotidiano. Porque cada día nos esforzamos por lograr lo que queremos, pero cuando estamos cansados o aburridos ya no queremos continuar. En ese momento es cuando debemos superar nuestros límites e ir más allá.

Pero romper nuestras barreras tiene sus consecuencias. Nuestra carga física y mental puede ser más de lo que podemos llevar normalmente, por lo que hay que hacerlo con moderación. Pero es algo que debe de hacerse, como al hacer ejercicio cuando dicen “si no duele no sirve”.

Decisiones frágiles

Los sueños pueden decirte muchas cosas. Mi vida se encuentra en una encrucijada y el sueño de anoche se encargó de recordármelo. Una encrucijada que ya debería de estar resuelta, porque la decisión supuestamente ya esta tomada, pero que sigue ahí volviéndose más fuerte.

Hay momentos en la vida en los que uno no sabe por qué camino seguir, no tiene rumbo, no tiene propósitos. Pero hay momentos también en los que no sabe cuál camino seguir. Los objetivos son claros, las formas de obtenerlos también, pero no son compatibles entre sí. Es necesario decidir.

Puede que sea un capricho…

Definitivamente… es un capricho. Quiero volar, quiero hacer tantas cosas diferentes, quiero conocer de todo. Pero no lo hago. Y siento amenazada mi capacidad de volar, aunque nadie halla hecho esa amenaza.

Quizás simplemente tengo miedo. No estoy listo y necesito esperar un poco mucho más.

Al final solo son excusas. La decisión esta tomada, pero no tengo como sustentar la decisión. No dejo de desear la otra opción, cada día más fuerte. Pero la decisión esta tomada…

¿…?

Entre nubes grises

No me gusta estar deprimido ni triste, no durante mucho tiempo. Lo soporto por un rato, escribo aquí y me desahogo, y luego lo dejo atrás. Pero en este momento parece que no es tan fácil.

Tengo la sensación que estoy solo en medio de una gran nube de tristeza. Que trato de mantenerme alegre y animado sin importar lo que pase a mi alrededor, pero que de todas formas no puedo ganar.

De pronto todas las cosas malas salen a flote, justo frente a mí y no puedo evitar sentirme mal. Quisiera poder salir huyendo, esconderme en un mundo más alegre, pero no lo hago. Solo me queda seguir de pie enmedio de todo, esperando que pase la tormenta.

Eso es lo que decidí. Hacerle frente a mis errores, aceptando las consecuencias. Mantenerme al lado de las personas que me importan, aunque no tenga sentido estar ahí. Porque yo he elegido sacrificarme por aquello que me importa; ya sea una persona, un proyecto o un sueño. Sin sacrificios no se puede conseguir nada.

Solo espero que mi presencia sirva de algo, que al final pueda estar feliz de no haber sucumbido a la tristeza, de no haber huido.

Temores

Hay cosas que están tan marcadas en tu persona, que no importa que tanto vivas, que tanto cambies, que tanto crezcas, de todas formas siguen ahí.

Han estado tanto tiempo contigo que ya son parte del paisaje. Parecen ser tan naturales que te olvidas que están ahí. Se mezclan y confunden entre tus sentimientos, tus decisiones y tus ideas. No te das cuenta cuando influyen en tu razonamiento desde las sombras.

Llega el momento en el que tienes que enfrentarlos. En el que has obtenido la fuerza necesaria para vencerlos. Pero antes tienes que volver a encontrarlos y reconocerlos.

¡Sal de las sombras y enfréntame, se que estás ahí!

Archivo