Solos bajo la lluvia,
tu no hablas,
han sido días tristes y noches sin sueño.
¿Recuerdas aquella noche cálida noches atrás,
cuando reíamos juntos?
Fue antes de que empezara la lluvia,
antes de tropezar,
fue antes de darme cuenta de que caminaba hacia el rumbo equivocado.
Ahora estamos solos bajo la lluvia,
sin rumbo.
Caminamos tanto tiempo y perdí la dirección.
Estas cansada y agobiada,
después de todo, el mundo es gris.
Hace frío,
pero aunque tu y yo estemos juntos
no sientes mi calor.
Estoy empapado,
la lluvia fría corre sobre mí.
¿Donde esta nuestro refugio?
Un lugar donde podamos calentarnos para seguir adelante,
donde podamos cambiar nuestras ropas mojadas
y esperar el final de la tormenta.
Caminamos, no se si hacia la misma dirección.
Ya no caminamos de la mano,
mi mano esta fría y mojada.
La tormenta no nos deja ver la dirección.
Pero aún así, yo siempre caminaré a tu lado.
No se que más hacer, siento que todo mi mundo se desintegra. Todo lo que siempre he querido, estaba ahí, pero no lo podía alcanzar, ahora siento que esta demasiado lejos.
Quiero desahogarme, quiero gritar, quiero llorar, pero no me sirve ningún consuelo, lo único que me sirve eres tú, pero no quiero lastimarte más. Solo me queda lanzar palabras al aire, para que tal vez nadie las escuche, para que nadie salga lastimado, y pueda liberar todo el peso en mi corazón.
La vida me ha negado lo único que siempre he querido… y no tengo el derecho de quejarme.
No pude contenerme y deje salir todo, y te lastime. Mientras más cerca quiero estar de tí más te alejo. Prefiero morir, la vida pierde su sabor. Pero fingiré vivir por tí.
Pero solo tu amor me basta, y que estés dispuesta a estar conmigo.
No me importan las heridas del pasado, porque todos nos equivocamos en algún momento, pero no permitiré que nuestros errores nos estorben en el presente.
Se que no soy perfecto y te he fallado muchas veces, pero permíteme aprender a ser mejor. Por tí yo cambiaría de lugar el día y la noche.
Las dudas y la incertidumbre me asustan, pero nada temo cuando estas a mi lado. Solo te pido que confíes en mí, y que juntos podamos construir un futuro para los dos.
Porque cuando todo lo demás ha fallado… se que estas tú
con quien siempre puedo contar, sin importar el día ni la hora
la esperanza siempre presente, mi refugio.
¿Acaso haré mal creyendo que siempre estarás ahí?
¿Es que uno tiende a acostumbrarse a lo que tiene?
No quiero olvidarme nunca de tu presencia y de tu calor,
quiero siempre necesitarte, desear estar a tu lado.
El tiempo a veces puede ser cruel,
destruyendo aquello que hemos amado.
Cada día es un nuevo camino, caminos inesperados
que pueden llevarme a lugares inhóspitos y sombríos
lugares que nunca he imaginado.
Pero contigo siempre tendré un puerto seguro al que regresar.
I keep thinking of how much I love talking to you..
How good you look when you smile.
How much I love your laugh.
I day-dream about you off and on,
replaying pieces of our conversation;
laughing at funny things that you said or did..
I’ve memorized your face & the way that you look at me..
I catch myself smiling again at what I imagine..
I wonder what will happen the next time
we are together & even though neither of us know what the future holds,
I know one thing for sure;
you’re the best thing that ever happened to me
&
& I Love you.
El fuego siempre había sido su hábitat natural. Rodeado de rocas volcánicas, hornos y chimeneas, así es como había crecido. Ahora, la débil llama de la fogata era el único que le recordaba a su hogar.
El piso estaba húmedo y el viento era frío. El bosque estaba rodeado por la oscuridad, y las flamas apenas iluminaban más allá de si mismo. Se sentía incómodo y extraño. Así es como se tenía que sentir el exilio.
En casa, aunque ya no podía llamarla así, el fuego había sido dócil y fácil de invocar. En estas tierras desconocidas era débil pero rebelde, como tratando de escapar a otro lugar. Podía sentir como se apartaba de la fuente de su poder. Pero era lo único que sentía ya.
A medida que las llamas se consumían, su mente se nublaba cada vez más. La noche seguía avanzando. Se volvía cada vez más insensible al frío intenso que lo rodeaba. Los recuerdos se oscurecían por una espesa niebla. Exiliado de su hogar… exiliado de la vida.
Finalmente, la llama se consumió, y la oscuridad cayó sobre todo.