El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

Volando solo

La derrota es parte esencial de la vida. Te hace valorar lo que tienes y reflexionar sobre el camino que estas tomando. A veces hay cosas que son tan cotidianas, que no logramos darnos cuenta que nos estorban.

Como humanos, es normal que nos relacionemos con otras personas. No podemos hacerlo todo por nosotros mismos, pero trabajando juntos podemos lograr grandes cosas. A veces, lo más difícil es conseguir con quien trabajar. Y cuando encuentra a alguien en quien confías, no quieres dejar fuera a esa persona de los proyectos que quieres realizar.

Es triste tener que darte cuenta de que alguien no esta aportando nada a tus proyectos. Y peor aún, esta estorbándote y causándote problemas innecesarios.

Puedo considerarme una persona solitaria. Quizás por eso mismo es que valoro tanto la compañía de algunas personas. Pero ya he sido muy paciente, y he aguantado suficientes inconvenientes. Es mejor remontar vuelo solo.

Al menos, se que la compañía más importante que pueda necesitar, siempre estará conmigo.

Todo de cabeza y luego se vuelve a enderezar

No he podido escribir en estos días debido a la gran cantidad de información que no lograba terminar de digerir en la última semana y media. Todavía en este momento tengo la mente un poco congestionada, y la mayoría de mis formas de organizarme tradicionales, como la lista de tareas, siguen estancadas esperando que logre poner en orden mi cabeza.

Una de las cosas más interesantes de la vida es que uno nunca sabe que esperar. Cuando todo parece estar bien, pasa algo que desbalancea todo. Cuando parece que nada podría estar peor, las cosas se ponen peor. Pero a veces, pareciera que alguien enderezara el mundo de un solo brochazo, dejando todo donde se suponía que tenía que estar.

Los cambios siempre son duros, sobre todo cuando ya empezaste a acostumbrarte a una mala situación, has hecho tus nuevos planes y te has adaptado. Luego, vienen y te dicen que eso no era necesario, que puedes seguir como antes, pero que tienes que deshacer todo lo que ya habías rehecho porque son cosas que no deberían de estar ahí.

Después de una semana, el mareo ya se me esta quitando y es hora de seguir adelante. Las cosas vuelven a la normalidad, aunque hay que aclarar: hay una nueva definición de normalidad a la que todavía no me acostumbro del todo.

Ahora que ya salió lo primero, es solo cuestión de tiempo para poder disipar las nubes dentro de mi mente, y seguir escribiendo con regularidad. Espero.

Decisiones frágiles

Los sueños pueden decirte muchas cosas. Mi vida se encuentra en una encrucijada y el sueño de anoche se encargó de recordármelo. Una encrucijada que ya debería de estar resuelta, porque la decisión supuestamente ya esta tomada, pero que sigue ahí volviéndose más fuerte.

Hay momentos en la vida en los que uno no sabe por qué camino seguir, no tiene rumbo, no tiene propósitos. Pero hay momentos también en los que no sabe cuál camino seguir. Los objetivos son claros, las formas de obtenerlos también, pero no son compatibles entre sí. Es necesario decidir.

Puede que sea un capricho…

Definitivamente… es un capricho. Quiero volar, quiero hacer tantas cosas diferentes, quiero conocer de todo. Pero no lo hago. Y siento amenazada mi capacidad de volar, aunque nadie halla hecho esa amenaza.

Quizás simplemente tengo miedo. No estoy listo y necesito esperar un poco mucho más.

Al final solo son excusas. La decisión esta tomada, pero no tengo como sustentar la decisión. No dejo de desear la otra opción, cada día más fuerte. Pero la decisión esta tomada…

¿…?

Archivo