El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

Semana dos de clases

Esta semana ha estado mucho mejor que la anterior, todo ha estado en orden con el horario, me ha quedado tiempo de hacer varias cosas y el aburrimiento no ha sido demasiado. Punto en contra: tengo una tarea acumulada, pero es consecuencia del desorden de la semana pasada.

Lo que extraño en verdad es el carro, hoy no ha parado de llover en todo el día y estoy empapado, me toca ir parado en el bus y estoy restringido a los lugares que puedo ir a pie desde la universidad. Tampoco puedo quedarme muy tarde para aprovechar la biblioteca o algo parecido, porque viajar en bus a esas horas…

En fin, son experiencias que se tienen que recordar, para saber apreciar mejor lo que uno tiene, y ya aprendí la lección que hay que tratar el carro con más cuidado e ir más atento.

Últimamente he estado leyendo varios libros para educarme mejor en el manejo de proyectos. Todavía es poco lo que he leído, pero me agrada lo que estoy aprendiendo y espero poder ponerlo en práctica. Estoy pensando en hacer varios cambios sustanciales a proyectos como MoonDragon, pero de eso hablaré más adelante, cualquiera que tenga interés en pasarse por launchpad verá a lo que me refiero.

Hay algunas cosas sobre las que todavía puedo comentar pero no me queda tiempo por ahora. Luego escribiré más, e intentaré levantar la cuenta de post de este mes, que en los meses anteriores ha estado demasiado baja.

Redecorando el carro

No voy a entrar en detalles, dejare que las imágenes hablen por sí mismas:

Son cosas que pasan, espero poder repararlo lo más pronto posible, al menos nadie salió lastimado y el daño pudo haber sido peor.

Recuerden niños, no es bueno conducir cuando están demasiado tensos.

No quizo arrancar

Ha sido ya bastante el tiempo que he dejado sin actualizar el blog. Intenté darle un tono más serio, más responsable y queriendo hablar solamente de mis proyectos o tecnología, y me aburrí horriblemente. Es por eso que el día de hoy traigo un post más relajado y que tal vez haga reír a alguno.

Hoy se me quedo el carro, íbamos con una amiga a traer unas fotocopias de un vestido ( en realidad de la página de una revista) y resulto que no las tenían. Nos prestaron la revista para que sacáramos nosotros las copias, nos subimos al carro y ¡sorpresa! no arranco.

La batería llevaba fallando hace un par de días, aún así por buena gente e ‘ingenuo’ decidí llevar a mi amiga a traer esas cosas. Al principio creí que solo era de encontrarle el truco para poder encenderlo, pero el carro no estuvo de acuerdo y decidió dejarme varado junto a una calle principal altamente transitada.

Después de aproximadamente media hora de limpiar los bornes de la batería, tratar de encender el carro, repetir el ciclo y no lograr absolutamente nada, mi amiga fue a buscar ayuda y encontró un taller cercano. Irónicamente (no podía ser de otra manera) el carro encendió justo cuando el mecánico se acercó a menos de un metro de él. De todas formas fuimos al taller.

En el taller

Después de de un tiempo más en el que limpiaron los bornes de la batería y los ajustaron, el carro quedó completamente operacional de nuevo, o eso espero. Por supuesto que me muy amablemente me cobraron por la ayuda prestada.

Al final regresamos a la casa a las cinco de la tarde, una hora después de lo que deberíamos y por lo tanto una hora tarde para un compromiso que tenía mi amiga. Tengo que admitir que fue más entretenido que pasar enterrado en el teclado editando la base de datos que estoy diseñando.

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