Jun 1, 2011 0
Objetivos, recompesas y tiempo
Últimamente, cada semana parece estar mas ocupada que la anterior.
No me quejo. Me gusta tener trabajo que hacer, poder ver avances en los proyectos, pero el volumen de trabajo es tan grande que a veces siento que no hay nada de tiempo para descansar. Y aunque ya he aprendido bien mi lección como para trabajar toda la semana sin descansar, queda menos tiempo disponible para poder dedicarme a todo lo que quisiera.
Siempre es necesario sacrificar algo para poder lograr otra cosa, o por lo menos posponerlo, y las cosas se ponen difíciles al momento de decidir que elegir y que dejar atrás. Todo depende de los resultados, si me toca elegir entre dos proyectos, tengo que pensar cual me da mejores resultados y elegirlo. Pero los resultados no siempre son claros.
Los beneficios pueden ser a corto o a largo plazo. A corto plazo son más visibles, mejoran mi calidad de vida en este momento y a veces nos sentimos tentados a solo elegir beneficios a corto plazo. Pero para cumplir con mis objetivos, es necesario considerar los beneficios a largo plazo, ¿qué es lo que me acerca más a mi meta?
El equilibrio es muy difícil. Si nos quedamos con el ahora no pasaremos del mismo lugar, y en algún momento podríamos perder lo que tenemos. Y si buscamos solo el futuro, pues, quien es capaz de trabajar si no come, poniéndolo de una manera clara.
En este momento me encuentro en una constante encrucijada. Que elegir, a que dedicarle más tiempo, ¿estoy tomando las decisiones correctas? Hay cosas y personas que no quiero perder, y a veces pareciera que ciertas decisiones amenazan con alejarme de ellos.
Y como dice el dicho: no todo lo que brilla es oro. Hay muchos proyectos brillantes que terminan siendo fracasos, callejones sin salida que quitan tiempo y esfuerzo para al final darte nada a cambio.
Al final del día, quiero poder ver hacia atrás y decir que he logrado muchas cosas. Pero quiero hacerlo desde el lugar que quiero alcanzar, contento de haber cumplido mis objetivos, y no lamentándome de que por lograr muchas cosas perdí lo más importante.