Nov 10, 2010 0
Funcionamos a baterías
A veces creo que las personas funcionamos con diferentes clases de energía, que el cansancio no puede ser de un solo tipo y depende de varios factores diferentes. Es fácil diferenciar el cansancio físico y el mental, pero existen algunos casos que no se pueden clasificar en ninguno de estos, o quizás ni siquiera como cansancio.
Se que estoy generalizando demasiado pero, por ejemplo, los altos niveles de estrés tienen un efecto similar al cansancio. Se puede decir que se acumula el estrés pero de cierta manera es como si se perdiera energía, y esta energía debe de recuperarse a través de una actividad desestresante. Suena como un videojuego, pero después de todo los videojuegos son simplificaciones de hechos de la vida real.
Pero también hay casos más especiales. La motivación, los sueños y aspiraciones de una persona parecen irse desgastando con el tiempo. Hay personas que parecen tener una energía ilimitada, y sus sueños nunca parecen apagarse, pero hay otras que no tienen forma de recargarlos y terminan perdiendo toda motivación.
Si hay algo que he aprendido en esta vida es que siempre es cuestión de balance. Es importante siempre dar lo mejor de uno mismo en todo lo que se hace, pero si no hay un descanso adecuado, el rendimiento empieza a bajar hasta que todo colapsa. Pero no solo es dormir y comer bien, es necesario atender esas otras cosas como la motivación y el estrés.
Por naturaleza buscamos las maneras de satisfacer nuestras necesidades. Una tarde con los amigos, ver una película, unas cervezas, son cosas que atienden nuestros problemas de estrés.
La motivación es algo más difícil de alimentar. Cada quién tiene sus propias maneras que pueden o no pueden funcionar. Yo en lo personal he descubierto que esta muy unida a mi imaginación. Necesito alimentarla constantemente con algún libro, una película, un videojuego o cualquier cosa que tenga una historia que se pueda contar. Muchas veces cuando estoy deprimido necesito pasar todo un día leyendo para poder regresar a la normalidad. Claro que no es una formula exacta, pero la mayoría de veces es algo como eso.
Hay varias otras cosas que se descargan en nuestra vida y para todos es diferente. Poniendo un poco de atención podríamos descubrir muchas de ellas, y aprender a balancearlas correctamente para no desgastarlas es un paso necesario para poder vivir plenamente.