El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

Funcionamos a baterías

A veces creo que las personas funcionamos con diferentes clases de energía, que el cansancio no puede ser de un solo tipo y depende de varios factores diferentes. Es fácil diferenciar el cansancio físico y el mental, pero existen algunos casos que no se pueden clasificar en ninguno de estos, o quizás ni siquiera como cansancio.

Se que estoy generalizando demasiado pero, por ejemplo, los altos niveles de estrés tienen un efecto similar al cansancio. Se puede decir que se acumula el estrés pero de cierta manera es como si se perdiera energía, y esta energía debe de recuperarse a través de una actividad desestresante. Suena como un videojuego, pero después de todo los videojuegos son simplificaciones de hechos de la vida real.

Pero también hay casos más especiales. La motivación, los sueños y aspiraciones de una persona parecen irse desgastando con el tiempo. Hay personas que parecen tener una energía ilimitada, y sus sueños nunca parecen apagarse, pero hay otras que no tienen forma de recargarlos y terminan perdiendo toda motivación.

Si hay algo que he aprendido en esta vida es que siempre es cuestión de balance. Es importante siempre dar lo mejor de uno mismo en todo lo que se hace, pero si no hay un descanso adecuado, el rendimiento empieza a bajar hasta que todo colapsa. Pero no solo es dormir y comer bien, es necesario atender esas otras cosas como la motivación y el estrés.

Por naturaleza buscamos las maneras de satisfacer nuestras necesidades. Una tarde con los amigos, ver una película, unas cervezas, son cosas que atienden nuestros problemas de estrés.

La motivación es algo más difícil de alimentar. Cada quién tiene sus propias maneras que pueden o no pueden funcionar. Yo en lo personal he descubierto que esta muy unida a mi imaginación. Necesito alimentarla constantemente con algún libro, una película, un videojuego o cualquier cosa que tenga una historia que se pueda contar. Muchas veces cuando estoy deprimido necesito pasar todo un día leyendo para poder regresar a la normalidad. Claro que no es una formula exacta, pero la mayoría de veces es algo como eso.

Hay varias otras cosas que se descargan en nuestra vida y para todos es diferente. Poniendo un poco de atención podríamos descubrir muchas de ellas, y aprender a balancearlas correctamente para no desgastarlas es un paso necesario para poder vivir plenamente.

Esforzarse sí vale la pena

Muy pesada esta semana, fue necesario estar pendiente de muchas cosas.

Lo más estresante fue el proyecto en el trabajo y el parcial de matemáticas. Ambas cosas representan mucha responsabilidad de mi parte, pocas veces he tenido que estar tan concentrado en mis responsabilidades, estando siempre atento a que es lo siguiente que tengo que hacer.

Al final creo que ha valido la pena el esfuerzo. Gracias Dios todo ha salido bien, y algunas cosas que estaban fuera de mi control han terminado de manera favorable.

Ha sido una prueba dura en las últimas semanas. Lo único que he podido hacer es concentrarme en mi parte para que todo salga bien, pero creo que fue la mejor decisión. Esforzarse para lograr algo sí vale la pena.

Control de estrés

Yo no soy una persona que sepa manejar el estrés. Se acumula silenciosamente, sin que yo pueda hacer nada al respecto, y luego es lento para ser eliminado. La mayoría de veces, para cuando me doy cuenta que tengo más estrés que puedo manejar ya se ha expandido en varios niveles, tiene consecuencias visibles (mal humor, dolor de cabeza, etc.) y empezar a liberarlo requiere de algunas medidas drásticas (no hacer nada en todo el día, desconectarme).

Mi estrés en este último mes anda por los cielos, ha pasado ya por varias etapas, y por lo que veo, todavía falta mucho que disipar. La principal fuente es el trabajo, apoyado por la universidad, y para sazonar, algunos proyectos personales tomados en muy mal momento.

La situación ha empezado a mejorar, pero todavía es demasiado pronto para sentirme libre. He logrado mantener la serenidad suficiente para mantenerme enfocado en lo que hago, pero no ha sido un proceso fácil. Al final, me hace falta mucho de lo fundamental: métodos para disipar el estrés.

Lo más efectivo que he encontrado hasta ahora es parar un momento, tomar un descanso y redefinir por completo la estrategia a seguir. Lo más difícil es parar, porque con tantas cosas encima sientes que no puedes dejar de hacer nada, pero luego de reevaluar todos mis objetivos, muchas veces me doy cuenta de que las cosas no estaban tan mal como parecían.

Lo complejo viene cuando la situación se sale de mi control, y no tengo una forma directa para eliminar la causa del estrés. En estas ocasiones, lo mejor que puedo hacer es enforcarme en lo que sí depende de mí, asegurarme de que estoy dando lo mejor de mí mismos y esperar que el resto caiga por su propio peso. Si es algo importante, como en esta ocasión, la presión es grande, pero trato de convencerme de que yo he hecho todo lo que he podido, y si algo sale mal fue por algo que no podía evitar.

Al final, es posible que la mejor arma contra el estrés es estar bien definido en lo que hago y dar lo mejor de mí mismo.

Me gustaría conocer sus opiniones ¿Cómo reconocen cuando estan demasiado estresados? y ¿Qué medidas suelen tomar para controlar el estrés?

¿Qué ganamos con ser responsables?

Este fue un fin de semana pesado. No tanto por lo que tuve que hacer (han habido peores), sino por la cantidad de estrés y las decisiones que tuve que tomar.

Cosas como estas hacen reflexionar sobre que es ser responsable. Bajo nuestra cultura latina, la responsabilidad suele ser algo impuesto y que puede ser engañado. Un ejemplo: es mi responsabilidad estudiar porque sino saldré mal en el examen, pero si copio no es necesario.

Es fácil ver la responsabilidad como algo que te traerá un beneficio, o te evitará algún castigo o problema. Pero cuando es necesario sacrificar algo para ser responsable, ya no es tan bonito. Llega un momento en la vida en la que para poder ganar algo es necesario perder algo.

En estos días tengo mi responsabilidad como estudiante de estudiar y pasar mis materias, y mi responsabilidad como empleado de hacer mi trabajo. Pero hay una responsabilidad más, autoimpuesta: la de terminar con éxito el sistema en el que soy líder de proyecto.

Esta última responsabilidad es la que más me ha mantenido ocupado durante este fin de semana, la semana anterior y seguramente la que viene. No es mi responsabilidad de empleado, porque se sale de mis horas laborales y no me van a pagar más por esto. Es un compromiso conmigo mismo.

Claro que hubiera sido bueno que también tuviera ese nivel de compromiso con mis estudios, de los que he sacrificado mucho para poder seguir adelante. Es una cuestión de prioridades, pero también de balance; lo que tiene menor prioridad también debe de realizarse. Además, normalmente los estudios es la prioridad más grande.

Es importante que reflexionemos ¿Es esta responsabilidad una manera de ganar satisfacción personal? ¿Vale la pena sacrificarse por algo así? ¿O es al contrario y debemos de buscar algo más trascendental que nuestro propio beneficio?.

Mientras tanto, yo me prepararé para una nueva semana, enfrentando las consecuencias de las decisiones tomadas y tratando de hacer las cosas de la mejor manera.

Renacer

Escribiendo sin pensar

Estas últimas semanas han tenido de todo: mucho estrés, mucha relajación, preocupaciones, alegrías, frustración, nuevas experiencias y quizás esto último sea lo predominante, porque he estado bastante alejado de lo que se podrían considerar mis actividades cotidianas.

Han sido días inusuales, fuera de lo común. Algunas cosas han sido buenas, como la visita de mis primos de Canadá, que ha sido una gran alegría. Otras cosas no tanto, como la situación en el trabajo que se ha vuelto un tanto deprimente. Y entre tanta variedad mucho ha quedado olvidado, como el blog, los proyectos, incluso los amigos.

Me empiezo a sentir en un mundo diferente al que solía vivir. Ya no le dedico mi tiempo libre a las mismas cosas, o quizás simplemente ya no tengo tiempo libre. Ya no tengo las mismas preocupaciones, ni las mismas metas. O mejor dicho, ya no estoy trabajando en torno a mis metas, sino que me encuentro atado con muchas otras preocupaciones.

Siempre he tenido problemas con la autoridad, con lo que es normal, con lo que todo el mundo considera correcto. No me conformo con hacer bien las cosas, quiero poder hacerlas mejor. Por eso ahorita me siento en un impase con mi trabajo, en una situación en la que muchas cosas están bien pero que nada mejora, y eso no me agrada.

Es por eso que creo que es momento de dar vuelta a la página. Regresar a mis raíces y retomar algunas de las ideas olvidadas, y si es posible con más fuerza. No quedarme de brazos cruzados viendo la vida pasar, porque yo no me puedo estar quieto y necesito estarme metiendo en problemas.

Le agradezco a mi novia que me mantiene entretenido y le da algo de sabor a mi vida que a veces se ha vuelto algo descolorida.

Reconstruyendo objetivos

Es un poco tarde para escribir, ya hace mas de una hora que tengo abierta la página y no había empezado a escribir nada. Hay ciertas ocasiones en las que las palabras fluyen y fluyen y no las puedes detener, mientras que en otras pareciera que tienes que agarrarlas y sacarlas a la fuerza porque se niegan a salir a la luz.

La semana pasada ha sido agridulce. Tuve razones para estar ansioso, estresado, deprimido, pero en general muchas cosas me salieron bien. En momentos así te das cuenta que la vida es muy compleja y las cosas no salen ni del todo bien ni del todo mal.

Al final, he tenido que examinar algunas cosas de mi vida que no me imaginaba que pudiera estar haciendo mal. Existe algo llamado adicción al trabajo, y aunque quizás el término sea un poco fuerte para mi caso, si tengo que admitir que le he restado mucha importancia a los otros aspectos de mi vida.

Este fin de semana ha sido un experimento interesante. Estuve dispuesto a dejarme llevar y hacer simplemente lo primero que me viniera a la cabeza, y no me fue tan mal. Al final el fin de semana estuvo mejor de lo que pensé, probablemente porque escuche bastante contenta a la persona más importante para mí y eso me anima.

Mi propósito en este momento es volver a ser más casual, menos estricto… no es que sea la gran cosa, porque siempre he sido irresponsable y cómodo, pero en algunas cosas si se me ha pasado la mano. No puedo dejar de responsabilizarme de varias cosas en las que me he comprometido, pero es mejor no estresarse y disfrutar de la vida, al final todo va a salir bien.

PD. Que aburrido me quedo el post, pero la verdad ya tengo algo de sueño y me quedo un poco forzado, pero bueno, siento que era importante para cerrar una etapa, o algo así.

Tal vez en el fondo solo quería escribir algo aburrido U_U

Archivo