El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

Al límite

Como siempre, he pasado tan ocupado que me he olvidado de escribir algo aquí. Han pasado varias cosas en estas semanas, pero ya no me acuerdo y creo que no vale tanto la pena mencionarlas. Me gusta más la situación de la semana presente.

Es una de esas pocas semanas en las que puedo decir que estoy aprovechándome todo lo que puedo. Había pasado varios días aburrido en el trabajo, sin ninguna participación real, pero desde esta semana he podido involucrarme con nuevos proyectos y puedo decir que estoy colaborando de maneras que no me imaginaba. Al final de cuenta, la experiencia que se gana haciendo proyectos alocados es muy valiosa y se puede aprovechar muy bien.

Es poca la diferencia, pero puedo sentir que voy por muy buen camino y que estoy preparándome para poder hacer cosas más grandes.

Y es en buen momento, porque para lograr hacer con mi vida lo que deseo actualmente, necesito poner todo mi esfuerzo y usar todas mis habilidades. Aunque algunas situaciones son duras y me tienen bastante estresado, siento que estoy dando todo lo que tengo y eso me alegra mucho. Porque nada es más valioso que aquello por lo que uno lucha.

Creo que una de las cosas por las que vale más la pena agradecerle a Dios, es por poder hacer todo aquello para lo que fuimos puestos en esta tierra. Dar todo de nosotros mismos debería de ser el logro más grande que busquemos.

Contemplando el día a la mitad de la noche

A pesar de que este ha sido un día muy agotador, no quiero irme a dormir todavía. No entiendo porque tengo esa mala costumbre de no querer entregar el día, pensar que todavía hay algo que puedo hacer. Creo que después de tantos años de tener esta mala costumbre, se ha vuelto una realidad de que siempre tengo algo con que perder el tiempo durante la noche, pero algún día tendré que deshacerme de este hábito.

No es que pueda hacer mucho en realidad. Tanto ayer como anteayer caí completamente dormido sobre el teclado de la computadora. Y eso que esos días si tenía cosas importantes que no había terminado. O talvez precisamente porque era trabajo es que termine quedándome dormido, al final de cuentas el cerebro tiene un límite y no es incansable.

Son tantos los cambios que se están haciendo en todos lados, que me sorprende un poco que hoy halla podido concentrarme casi exclusivamente en dos proyectos específicos. Pero esto no podía ser de otra manera, porque MoonDragon tenía que lanzar hoy su tercera beta y tenía una reunión de trabajo con la gente de HP. Al final del día, siento que en ambos proyectos se hicieron avances considerables.

De alguna manera siento sumamente natural simplemente escribir sobre lo que hice en el día. Creo que podría ser un buen hábito. Aunque a este ritmo, va a ser realmente difícil saber como catalogar los post de ahora en adelante.

Archivo