May 12, 2010 1
Al límite
Como siempre, he pasado tan ocupado que me he olvidado de escribir algo aquí. Han pasado varias cosas en estas semanas, pero ya no me acuerdo y creo que no vale tanto la pena mencionarlas. Me gusta más la situación de la semana presente.
Es una de esas pocas semanas en las que puedo decir que estoy aprovechándome todo lo que puedo. Había pasado varios días aburrido en el trabajo, sin ninguna participación real, pero desde esta semana he podido involucrarme con nuevos proyectos y puedo decir que estoy colaborando de maneras que no me imaginaba. Al final de cuenta, la experiencia que se gana haciendo proyectos alocados es muy valiosa y se puede aprovechar muy bien.
Es poca la diferencia, pero puedo sentir que voy por muy buen camino y que estoy preparándome para poder hacer cosas más grandes.
Y es en buen momento, porque para lograr hacer con mi vida lo que deseo actualmente, necesito poner todo mi esfuerzo y usar todas mis habilidades. Aunque algunas situaciones son duras y me tienen bastante estresado, siento que estoy dando todo lo que tengo y eso me alegra mucho. Porque nada es más valioso que aquello por lo que uno lucha.
Creo que una de las cosas por las que vale más la pena agradecerle a Dios, es por poder hacer todo aquello para lo que fuimos puestos en esta tierra. Dar todo de nosotros mismos debería de ser el logro más grande que busquemos.