El dragón en la luna

Mis ideas y sueños mezclados con un poco de locura

¿Qué ganamos con ser responsables?

Este fue un fin de semana pesado. No tanto por lo que tuve que hacer (han habido peores), sino por la cantidad de estrés y las decisiones que tuve que tomar.

Cosas como estas hacen reflexionar sobre que es ser responsable. Bajo nuestra cultura latina, la responsabilidad suele ser algo impuesto y que puede ser engañado. Un ejemplo: es mi responsabilidad estudiar porque sino saldré mal en el examen, pero si copio no es necesario.

Es fácil ver la responsabilidad como algo que te traerá un beneficio, o te evitará algún castigo o problema. Pero cuando es necesario sacrificar algo para ser responsable, ya no es tan bonito. Llega un momento en la vida en la que para poder ganar algo es necesario perder algo.

En estos días tengo mi responsabilidad como estudiante de estudiar y pasar mis materias, y mi responsabilidad como empleado de hacer mi trabajo. Pero hay una responsabilidad más, autoimpuesta: la de terminar con éxito el sistema en el que soy líder de proyecto.

Esta última responsabilidad es la que más me ha mantenido ocupado durante este fin de semana, la semana anterior y seguramente la que viene. No es mi responsabilidad de empleado, porque se sale de mis horas laborales y no me van a pagar más por esto. Es un compromiso conmigo mismo.

Claro que hubiera sido bueno que también tuviera ese nivel de compromiso con mis estudios, de los que he sacrificado mucho para poder seguir adelante. Es una cuestión de prioridades, pero también de balance; lo que tiene menor prioridad también debe de realizarse. Además, normalmente los estudios es la prioridad más grande.

Es importante que reflexionemos ¿Es esta responsabilidad una manera de ganar satisfacción personal? ¿Vale la pena sacrificarse por algo así? ¿O es al contrario y debemos de buscar algo más trascendental que nuestro propio beneficio?.

Mientras tanto, yo me prepararé para una nueva semana, enfrentando las consecuencias de las decisiones tomadas y tratando de hacer las cosas de la mejor manera.

En el tiempo y espacio equivocado

Durante muchos años de mi vida, he tratado de seguir las reglas y hacer las cosas de la manera normal. Aunque tengo que admitir que no me he esforzado en ello, porque casi siempre he terminado tomando decisiones inusuales.

Al final he terminado metiéndome en problemas, porque me mantengo bailando sobre la línea divisoria de hacer las cosas bien y hacer las cosas a mi manera. El no decidirme entre una cosa o la otra ha vuelto caóticos algunos aspectos de mi vida que se han vuelto contradictorios.

Hace un par de años debí de haberme graduado de ingeniero en sistemas, pero no me concentré en mis estudios y deje perder el tiempo. Tampoco le dí mucha importancia, y me dedique a aprender lo que me interesaba y hacer lo que me gustaba.

Una historia vieja, mucha gente la ha contado. Personas que aprenden por cuenta propia y logran más de lo que hubieran logrado estudiando en la universidad. Pero yo no soy de esos. Sigo siendo un estudiante universitario.

Además trabajo como desarrollador profesional, ya he llevado varios proyectos medianos que han salido bastante bien. En la empresa en que estoy ahorita tengo buenas oportunidades de crecer, es la rama que me gusta y se que todavía no he dado el cien por ciento de mi potencial.

El tiempo es un caos, apenas logro llegar a clases, no puedo estudiar mucho, hago turnos de medio tiempo, cualquier actividad extra es un fracaso.

Pude haberme dedicado a solo una de las dos cosas, pero no lo hice. No se si hacer ambas cosas al mismo tiempo me hace mejor persona, pero igual lo tengo que hacer.

Siento que vivo en un tiempo y lugar que no me pertenecen. Mañana voy a asumir responsabilidades que suelen ser de gente cinco años mayor. Recibo clases con gente cuatro años menor. Y yo estoy a la mitad, tratando simplemente de hacer lo que me gusta sin descuidar mis responsabilidades.

¿Es esta la vida que yo he elegido, la que me corresponde, o simplemente una consecuencia de lo que he hecho?

¿Realmente tengo capacidad para llevar esto, o fallaré miserablemente?

Por lo menos sera divertido.

Temores

Hay cosas que están tan marcadas en tu persona, que no importa que tanto vivas, que tanto cambies, que tanto crezcas, de todas formas siguen ahí.

Han estado tanto tiempo contigo que ya son parte del paisaje. Parecen ser tan naturales que te olvidas que están ahí. Se mezclan y confunden entre tus sentimientos, tus decisiones y tus ideas. No te das cuenta cuando influyen en tu razonamiento desde las sombras.

Llega el momento en el que tienes que enfrentarlos. En el que has obtenido la fuerza necesaria para vencerlos. Pero antes tienes que volver a encontrarlos y reconocerlos.

¡Sal de las sombras y enfréntame, se que estás ahí!

Ansiedad

La ansiedad es una de mis principales causas de estrés. Me he acostumbrado a una vida agitada, resolviendo problemas a última hora, buscando nuevos proyectos, involucrándome en actividades complicadas y viviendo siempre de manera diferente a los demás.

Muchas de estas actividades han tenido resultados inesperados, que me han ayudado a crecer y a elegir mejor aquello a lo que le dedico mi esfuerzo. Tratando de poner en práctica lo que he aprendido, mis nuevos proyectos como tuapp.net han sido planeados más cuidadosamente, apuntando a resultados más moderados y prácticos. Sin embargo, esta nueva perspectiva ha sido causa de mucha ansiedad, porque no han habido resultados a corto plazo y he llegado a creer que no estamos progresando en lo absoluto.

La ansiedad es particularmente dañina en los momentos de calma, porque no te deja aprovechar los momentos de descanso y provoca una falsa sensación de desesperación y cansancio, que es exactamente lo que me ha pasado a mí.

Uno de mis mayores retos en este momento es poder relajarme y hacer las cosas bien y con calma, evitar que la ansiedad me invite a cometer errores. Los grandes proyectos no se construyen de la noche a la mañana, es importante mantener un esfuerzo constante y no detenernos por cosas pequeñas que nos bloquean el camino.

Pronto podré ver los resultados de mi trabajo. En ese momento sabré que mi ansiedad era solamente un estorbo en mi camino, y que lo mejor fue dejarla a un lado para poder seguir adelante.

Una realidad indecisa

No parece que halla nada que quiera salir de mi mente. El blog se encuentra estéril, porque no tengo la inspiración necesaria para escribir en él. Talvez sea simplemente la falta de costumbre.

Tiempo libre, horarios, son conceptos bastante abstractos y difíciles de aprender. Todos quisiéramos pasar haciendo lo que nos gusta, pero también tenemos la necesidad de cumplir con lo que debemos hacer.

Creo que estoy pecando de ambiguo. A pesar de mis proyecciones a futuro, existe una impresión permanente de que no estoy definido por una idea fija. Siento que mi mente esta constantemente bailando ante las posibilidades. ¿Qué es lo que realmente deseo hacer?

Me pregunto si debo entregarme por completo a una sola causa, o continuar tratando de sacar lo mejor de cada idea, sin tener un rumbo fijo.

Descartando lo viejo e innecesario

Han pasado varios días desde que escribí en el blog. Creo que si hubiera encontrado el tiempo para sentarme y escribir hubiera podido publicar algo, pero las cosas han estado muy inestables para mí en estos días. En este preciso momento no estoy seguro de en que debería de estar enfocando mi atención.

Lo más difícil de proponerte renovar todo lo que estas haciendo es saber por donde comenzar. El punto crítico es poder saber que he hecho mal, y al estar involucrado con tantas cosas diferentes, y a tantos niveles, es fácil perderse, sobre todo para mí.

Durante estos días he tenido la duda de si lo que hago realmente vale la pena, si me trae algún beneficio o si podría hacerlo mejor. Soy malo para manejar este tipo de conflictos, al final termino sin hacer nada. Sin embargo, empiezo a darme cuenta que el problema no esta en lo que se hace, sino en la manera de hacer las cosas. He dejado que los compromisos y las ocupaciones tomen el control de mi vida y he perdido el objetivo.

Ahora quiero volver a dejar las cosas en blanco y volver a disfrutar de lo que hago, sin preocupaciones. Las cosas se hacen mejor cuando te gusta lo que haces, y al hacer las cosas sin ganas, el cansancio es mucho más grande. He visto como es que mucho de lo que empecé a hacer porque me gustaba se han convertido en una carga, y como las responsabilidades me han mantenido alejado de muchas actividades.

Menos preocupación y más acción, esa debería de ser mi manera de vivir, al final de cuentas todo lo que deba de pasar, pasará.

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