Aug 9, 2010 1
Renacer
Escribiendo sin pensar
Estas últimas semanas han tenido de todo: mucho estrés, mucha relajación, preocupaciones, alegrías, frustración, nuevas experiencias y quizás esto último sea lo predominante, porque he estado bastante alejado de lo que se podrían considerar mis actividades cotidianas.
Han sido días inusuales, fuera de lo común. Algunas cosas han sido buenas, como la visita de mis primos de Canadá, que ha sido una gran alegría. Otras cosas no tanto, como la situación en el trabajo que se ha vuelto un tanto deprimente. Y entre tanta variedad mucho ha quedado olvidado, como el blog, los proyectos, incluso los amigos.
Me empiezo a sentir en un mundo diferente al que solía vivir. Ya no le dedico mi tiempo libre a las mismas cosas, o quizás simplemente ya no tengo tiempo libre. Ya no tengo las mismas preocupaciones, ni las mismas metas. O mejor dicho, ya no estoy trabajando en torno a mis metas, sino que me encuentro atado con muchas otras preocupaciones.
Siempre he tenido problemas con la autoridad, con lo que es normal, con lo que todo el mundo considera correcto. No me conformo con hacer bien las cosas, quiero poder hacerlas mejor. Por eso ahorita me siento en un impase con mi trabajo, en una situación en la que muchas cosas están bien pero que nada mejora, y eso no me agrada.
Es por eso que creo que es momento de dar vuelta a la página. Regresar a mis raíces y retomar algunas de las ideas olvidadas, y si es posible con más fuerza. No quedarme de brazos cruzados viendo la vida pasar, porque yo no me puedo estar quieto y necesito estarme metiendo en problemas.
Le agradezco a mi novia que me mantiene entretenido y le da algo de sabor a mi vida que a veces se ha vuelto algo descolorida.