Jan 20, 2011 1
¿Por qué empujamos el país hacia atrás?
Me parece que es realmente lamentable la situación que estamos viviendo ahorita en nuestro país. El año apenas va comenzando y ya estamos inundados de huelgas y protestas. La gente esta en su derecho de protestar lo que quiera y de hacer huelgas, pero algo como la huelga del sistema judicial, que impacta a la población tan negativamente, es realmente inhumano.
Toda mi vida he crecido escuchando como El Salvador se destaca por su gente trabajadora, pero a medida que he ido creciendo dudo cada vez más de esa afirmación. Sí existen salvadoreños trabajadores: los que han migrado a otros países a ganarse la vida de la mejor manera que puedan, los que andan en las calles vendiendo informalmente o rebuscandose en algún trabajo que les permita vivir. Pero hay muchos otros que son otra historia, que van pasando por la vida buscando una oportunidad para estar bien sin hacer nada y aunque tal vez sean menos que los que si trabajan, son suficientes para hacerle mucho daño al país.
Sí, yo comprendo, a todos nos hace falta el dinero, es ya sabido hasta la saciedad que la vida cada vez va más cara. Entiendo que los trabajadores quieran exigir sus derechos y que necesiten un aumento de salarios, pero ¿es necesario que hagan retroceder al país para hacerse escuchar?
El gobierno esta metido en una lucha muy dura contra la violencia y el crimen. No voy a entrar en detalles sobre si lo están haciendo bien o mal, la realidad es que es un proceso muy difícil que requiere del esfuerzo de muchas personas. Por cada uno de los criminales que han quedado en libertad porque el sistema judicial se ha sentado a quejarse, se ha desperdiciado el esfuerzo de mucha gente. Nuestro sistema judicial de por sí es deficiente y muchas veces los criminales quedan en libertad, ¿es necesario hacerlo más deficiente todavía?
Y lo peor es que no es un caso aislado. Hay huelgas del sistema de salud, huelgas de maestros, tomas de la universidad nacional… todas son cosas que evita que el país se supere. Tenemos una clase política que difícilmente mueven un dedo si no los beneficia en alguna manera el resultado, muchas cosas apenas van avanzando a empujones, y para colmo son detenidas por el mismo pueblo.
A los señores sindicalistas les debo decir que les falta creatividad. Eso de las huelgas es viejo, si quieren hacer presión al gobierno estoy seguro que existen muchas maneras más. Probablemente sean más lentas, sí es verdad, pero el resto de la población les pedimos un poco de sacrificio, a todos nos cuesta ganarnos nuestro pan de cada día, pero también a todos nos conviene que el país no se detenga ni retroceda.
A veces siento que por cada salvadoreño que trata de empujar hacia adelante, tres lo jalan hacia atrás para sentarse a descansar.